“Los mismos médicos mientras elaboran sus cuadros mortales, sin embargo, muestran sus dedos manchados de nicotina, dientes amarillosos y una sospechosa tos de sepulturero. Ellos tampoco están libres del vicio de fumar.
La acción estatal en algunos países se reduce a una ambigua amenaza:”Fumar puede ser peligroso para la salud”, Es ridículo!!El hombre y la mujer modernos están permanentemente rodeados de situaciones de mayor peligrosidad. Están vacunados contra el terror. El simple hecho de atravesar una calle peude ser tan peligroso como fumarse una cigarrería.
Pero como contra siete vicios hay siete virtudes, ocurre en Francia, por ejemplo, cien mil franceses viven de la industria del tabaco. Entonces surge el gran dilema: ¿es más importante que cien mil abyectos fumadores mueran de cáncer al pulmón o que cien mil franceses perezcan de hambre con sus familias al paralizar la fabricación de cigarrillos? Pensándolo bien, a la postre viene a ser lo mismo, con la atenuante, en el primer caso, de que el fumador morirá con la conciencia tranquila al saber que hay miles de ciudadanos que no pasan necesidades gracias a su falta de voluntad.
Mirado de este modo, el fumador es un verdadero benefactor social que ofrece sus pulmones como tributo para que personas, a las que no conoce ni de vista, gocen de bienestar. Acaso la publicidad debiera orientarse en ese sentido, menos draculesco y más estimulador.
Convendría, eso sí, que quienes gozan de trabajo bien remunerado a costa de los que fuman, formen un fondo común para levantar un monumento funerario al “fumador desconocido” como expresión de gratitud.
Pero no lo harán. Existen en el género humano más ingratos que fumadores. Lo que es bastante decir”.
La Radio de MM. Crónicas radiales de Mahfud Massís
…claro está, que obviamos toda la parte de los dueños de esas empresas y el cuento de los siete enanos en gringolandia. De nada ha servido el conocimiento público de Don Miguiel, creo que fumo más y…la laringitis, la mierda.