viernes, diciembre 18, 2009


El tiempo dejó de transcurrir e inmóviles los dos cuerpos perpetuaron, añoraron y disfrutaron el eterno abrazo reconocido.


El calce perfecto entre sus tórax, y en el contorneo de los brazos rozando las puntas de sus dedos, alargaban el círculo que los uniría hasta el último brindis de un vodka.


Escabulleron miradas para no encontrar a otro; ya eran otros. Envueltos en el más confortable de los pasados.


Su presencia bastaba para detener el tiempo, y pensar que un buen rato, es sólo el recuerdo de un interminable e infinito buen rato.

martes, septiembre 30, 2008

Hermanas



Pobre,odiosa y famélica vida que le tocó vivir. Entre los ruidos de las tazas en la hora del te, untó la mantequilla endurecida, mascó un pan integral y prendió un cigarrillo. Siempre se puede alimentar y cagar al cuerpo de una vez, para qué esperar, para qué hacer lo correcto, sí la suerte está echada, y salvo ganar un camión goliat a los cuatro años en la rifa de la panadería del barrio, eventos afortunados no hubo.

El teléfono. Sin apuros ni expectativas contestó, entre bocanadas de humo.

La curiosidad dicen mató al gato, pero como no gusta de los gatos cero relevancia cobra el refrán, y así como iba, una longeva vida sin sobresaltos le esperaba. Noticias buenas o malas daban igual. Seguro un número equivocado, alguien haciendo una encuesta o publicidad engañosa diciendo: Ud ha ganado un viaje al caribe, sólo debe darnos el número de su tarjeta de crédito, comprobar el cupo de su débito y listo, pero como no tenía tarjeta de ningún tipo, eso tampoco importaba.

Y como los amigos dejaron de llamar hace tiempo, el mismo día en que cometió el error cerrarles la puerta en sus caras por enésima vez, y de paso decirles lo poca importancia de sus existencias, sintiéndose el oráculo de la franqueza, valor convertido en defecto cuando es llevado al extremo, sobre todo cuando arteros comentarios punzan el orgullo herido.

- Alo, ¿con quién hablo?

- Soy tu hermana, necesito hablar contigo.

- Y para qué, no creo que debamos hablar, no nos hace bien.

Con el teléfono en una mano y el cigarrillo en la otra, miró de reojo el espejo, vio la expresión de su rostro, las cicatrices en sus brazos y colgó.

Para algunos hablar exorciza, despoja de los pensamientos atorados en el cemento pegado en viejos zapatos. Otros prefieren callar, silenciar los latidos aguantando la respiración lo máximo posible hundiendo la cabeza en la tina, hasta cuando el agua enjabonada entre en la nariz, hasta cuando la mente queda en blanco y el brillo de las paredes entra en los ojos como estalactitas.

lunes, mayo 26, 2008

1 9 2 8

Ciento diez capas, trescientas líneas, rojos diluidos transitan entre la coherción y la distensión.

Al asomo del bisturí paralizaron entumecidas ante la elocuencia de las palabras. Silencio, miradas incómodas, y una sonrisa nerviosa dibujada en sus pálidos labios.

Verde aguamarina y azul índigo.
Líneas verticales, mantén la horizontalidad del trazo, no respires y sigue.

Tras la perilla enmohecida, oscuridad, frío, mientras el tiempo detenido arremete con látigos de antaño. La pequeña puerta de metal eriza vellos de piernas y brazos. Las miradas no se cruzan, la pausada respiración y los latidos entre cortados inundan la habitación.

Ascienden. El abismo está al frente, no saltaran, cierran los ojos y dan un paso temeroso al resbalar con la humedad. En sus caras rueda la lluvia, escalofríos, se estremecen y al fin miran.
Sólo cincuenta y cinco capas de agua cubrieron la tela, los colores traslucidos siguen vivos, y ellas también.

Cuadrados blancos y negros, bañeras rotas, lámparas y un patio de luz reverberando las últimas historias de principio de siglo, el creacionismo deambula en las sombras de la tarde-noche, inmutables las vidas pasan para volver al mismo lugar.

Una mole detenida entre burdeles y vericuetos, es sólo un edificio derruido, los ignorantes oriundos no saben de él. Ella fueron los primeras en entrar y no salieron más.

viernes, marzo 07, 2008

La Señora y Yo

Pretendí hacer un post del crítico momento vivido en América Latina, colgándome de la exagerada cobertura de los medios, y de las posturas irreconciliables de las partes, pero no pude. Al terminar un estudio de integración regional, este es el último mal recuerdo que deseo desempolvar, y no sin menos desencanto admito que el conflicto se desató antes de tiempo. Además, los pueblos latinoamericanos están unidos, son las voluntades políticas, ansias de poder e intervenciones de terceros las que confirmar que el realismo de Kissenger, sigue firme, tildémoslo de neo, pero en el fondo pretenden reeditar viejos conflictos, amparándose en el resguardo soberano de la seguridad nacional, punta de laza en todos los conflictos del siglo XIX y XX, y en plena época de la crisis del Estado-Nación, no es más que la respuesta a un sistema anquilosado, incapaz de modificarse en pro de las clases políticas. Y mientras Chile guarda silencio, y no figura como la esbelta Cristina, seguiré la postura de no beligerancia, porque otro es el tema que convoca la actualización.

Pareceré superflua luego del preámbulo, pero al fin, MagnoliaNegra jamás tuvo ínfulas de analista internacional, aunque es su secreto placer culpable.

Hoy tomé el colectivo para pagar las cuentas, como todos los meses, pero no siempre tengo la sorpresa de ir sola en la micro, con todos los asientos desocupados, así es que apelando a mi egoísmo sabía era, poco probable compartir asiento, craso error… al ver sentada junto a mi a una señora de mediana edad, supe ella tenía ganas de hablar con alguien, porque nadie se sienta junto a otro tendiendo toooodos los asientos disponibles.

Mirando por la ventana rehuía su mirada, y no pude, no pude, dejarla hablando sola, tuve que decirle que: – Sí, ese era el recorrido correcto para llegar a 1 norte- . En ese mismo instante cooperé.

Av. Alessandri

Señora: Mijita. uds tiene pololo, porque le convendría tanto casarse con un marino , ellos mantienen la casa y tiene trabajo seguro, no como otros que lo único que hacen es dar rabias:

Yo: Eeeh, no me agradan los marinos, porque son infieles, como el dicho que dice “en cada pueto una mujer”. Porque para que explicarle que no soporto a los uniformados por herencia familiar.

Sra. Gorreada: Es que sabe, las mujeres somos más aguantadoras, en cambio los hombres por salud no se pueden aguantar, ve que cuando no tienen relaciones sexuales los espermatozoides se les van a los testículos, y son los dolores más salvajes de grandes que puede padecer un hombre, así es que hay que entenderlos.

Yo: Ahhh, debe ser por eso, claro.

15 Norte

Sra. Misógina: Es que sabe, tengo una depresión muy grande, y cuando estoy sola en mi casa me empeloto.

Yo: (por la mierda, me quiero cambiar de asiento)

Sra. Nudista: …. Porque, me dan unos bochornos, y me gusta ponerme el pijama sin ropa interior y ver televisión, porque es la única que me acompaña siempre. Igual tomo medicamentos fluoxetina y ahora, Raboxetina, pero no me hacen nada.

Yo: ¿Y por qué no lee?

Sra. Dopada: Es que tengo malos los lentes, tengo que ir al doctor, pero lo que siempre leo es la Biblia, cuando estoy angustiada, abro la Biblio y leo los salmos, porque me dan una paz terrible, una paz inmensa.

Yo: ¿ Es uds es católica?. A esa altura estaba aplicando la encuesta Casen, imposible guardar silencio, ella hablaría de todas formas.

13 Norte

Sra. Pechoña: Sí, aunque tengo una amiga, la Sra. Bustos del pasaje 9, que pretende cambiarme de religión, y convertirme en Testigo de Jehová. Pero yo jamás lo haría, porque la Virgen Santísima es única, ¿o no?

Yo: La comprendo, pero no soy católica practicante.

Sra. Santísima: Mira, cuando tu estés deprimida, arrodíllate en tu cama y pídele a al Señor, Padre Nuestro, o como quieras llamarlo que te cuide, porque Dios lo único que no hace, es entrar a la fuerza en tu corazón. Igual que la virgen santísima. Imagínate tu renegar de tu propia madre terrenal, jamás lo harías cierto?, pues entonces menos de la Madre Celestial que es eterna.

Yo: Claro, claro, y ¿dónde me dijo que ud. va?

Sra. Fundamentalista: A pagar el agua, aunque me da una flojera ir, porque solo me gusta dormir, porque no tengo con quien conversar en la casa, porque desde que me intenté suicidar no me gustan las visitas. Además, mi hija es tan ingrata, no hablo con ella nunca. Me imagino debe estar bien, por eso no llama.

Yo: Con una tibia sonrisa. Me levanto y bajo 6 paraderos antes, pero despido amablemente.

10 norte

Sra. Suicida: Se cambia se asiento hacia la ventana, y hace señas para despedirse.


Camino las 6 cuadras restantes, me río del episodio, compadezco de la pobre señora, hago la fila de la compañía eléctrica y, luego camino hacia una farmacia. Y ahí estaba nuevamente la señora hablando con el guardia de seguridad, con una bolsa repleta de remedios y lágrimas en sus ojos. No pude acercarme, en silencio me retiré sin comprar nada.

lunes, febrero 18, 2008

In Crescendo



Será producto de los días en soledad, pero cada vez y con más devoción cultivo, atesoro y agrada el silencio, sin vocecillas chillonas vociferando qué, en dónde, con quién y para qué harán algo. Luego de experimentar momentos de verborrea, además de admitir la carencia de un esfínter bucal, porque tirar mierda gratuita mimetizado de ironía o sarcasmo es típico de personalidades egocéntricas, me he dado cuenta de lo bello del silencio. Siempre lo supe, pero experimenté en pocas ocasiones, casi siempre ante paisajes oníricos, y ahora está ahí, tan presente, casi palpable.


Luego de aprender ciertas lecciones, como no dar nada por sentado, hasta que un timbre notarial, carta de aceptación o llamado telefónico lo confirme. Y luego, de noches deambulando por el mundo de yo pienso que, me gustaría que y por qué yo no, te das cuenta de la importancia de vivir en silencio, sin contar todo, sin hablar demasiado y escuchando los susurros internos para aprender a conocerse. No he leído ningún libro de autoayuda, ni místico y menos religioso, simplemente cuando das un paso firme haciendo retumbar y estremecer el cuerpo, despojas las debilidades, inseguridades, vanidades y envidias para amarte, y mejor aún, conocerte por completo.


Ya no hay miedos absurdos, miradas extrañadas, mentiras encubiertas de lástima, canciones tristes, ni aceptaciones por compromiso. Tampoco la idea es justificar todo, en un soy así y qué, a bastantes conozco de ese género, y bien pobres de alma son, incapaces de reconocer errores y expertos en hacer análisis FODA del otro. Y sí, algo de eso tuve, y sin caer en cuenta, cultive odios innecesarios e ingratas miradas por personas que transitaron en distintos momentos de mi vida, durante años pensé ser otra, o al menos, ser percibida de una manera distinta, y sólo por no guardar silencio, y también por la exquisita expresión corporal de cejas, desdeñes y cínicas sonrisas, desagradé a gente sin motivo.


Hoy guardo silencio, escucho sus consejos y continuo adelante, pero con las frente más en alto que ayer. Y no lo mal entienda, no es soberbia, es amor propio, pero del bueno. Autosatisfacción le dicen.

martes, febrero 12, 2008

Hemos Terminado


Ayer había un propósito, su insoportable presencia y agónica existencia me acompañó por más de un año y medio. Destetaba su persistencia, incoherencia y fin último, ahora que ha desaparecido y al fin terminé el vínculo ¿cuál será la excusa, para hacer algo nuevo?


Su cambiante andar dejó al límite mi tolerancia, sus despojadas opiniones anodinas fastidiaron la premura de querer desvincularme completamente de ella, jamás estuve de acuerdo, y al fin se hizo su voluntad, y no la mía, porque de haberlo querido hacer de verdad, sólo hubiese estado conmigo cortos seis meses.


No querías dejarme, y yo tampoco. Ahora que no estás, inventaré nuevos propósitos para mantener inquieto el espíritu, ocupada la mente, y de paso mantener el status quo del eterno aprendiz, para guardar las apariencias y no seguir creciendo.


El mutualismo se ha acabado, dejaré de parasitar por tu nombre y culpa. El verano termina y te extraño.

martes, enero 29, 2008

El último viaje



He despertado del letargo.


Amanecí entre grillos, goteras, cristales rotos, risotadas estridentes, baños de espuma, arañas amistosas y mixturas indescriptibles.


Y los sueños han quedado despojados de ilusión, porque la realidad los supera a cada segundo e inquietantes son vistos desde el balcón de mis décadas.


He caminado colinas, senderos y lechos de muerte.
He suspirado penas, congojas y malos sentires.
Y Ahora yacen silentes bajo los pétalos de las bugambilias aniquiladas por el sol.


Amordazados los gritos no se oyen, las muecas pierden significado, como si en cada gesto, la mentira intentara burlar la conciencia de quien inmutable se jacta de su estoicidad.


El desarraigo contenido enraíza en la soledad elegida.

No en vano los círculos se reducen, el cedazo ha dejado lo imperecedero, y las hipocresías han hecho el resto.


Sin acomodos, sin vergüenza, sin repudios añejos, la veracidad de los ojos refleja la quietud de la certidumbre, felicidad en el blanco exacto de nuestras distancias.


Yazco en el mismo catre alegre, mientras los latidos retumban en un cuerpo inmóvil, pétreo y frío.


Las pulsaciones aceleradas conmocionan la mente inquieta, y a lo lejos cada sonido, grillo, gotera cristal roto, risotada, espuma y araña invitan a seguir utilizando todos mis sentidos.


jueves, diciembre 20, 2007

Preparados , listos y mejor que ayer


Producto de la cantidad de sismos que han mantenido alerta a todos ante el más mínimo remezón, me han propinado un gran: “Cállate”, porque sin medir las consecuencias de las palabras, algo muy, pero muy usual en quien escribe esbocé un gran: “Debiera terrmotear luego, en vez de estar urgidos por pequeños temblores”.


Y tan descabellado no es, en este momento la población está en alerta, saben donde recurrir, tienen velas y víveres a manos, números de las oficinas de emergencias, los niños salieron de vacaciones, y todo un cuanto hay para un país que vive en alerta constante debido a su calidad geográfica de sándwich entre dos placas.


Y esto es lo bueno que pocos ven, y sólo se hacen presa del pánico que provoca un movimiento telúrico, olvidando que en otras condiciones ha sido peor, cuando el factor sorpresa arremete, y todos petrificados intentan reponerse ante la catástrofe. Claro, reconozco el gusto sádico por los temblores, y además, alivia pensar que nada tiene que ver con el calentamiento global y la cantinela conocida por todos, terremotos ha habido siempre, y bien que sabemos de ellos.


Pero, el punto es otro. Detengo la divagación para tratar de entender por qué preferimos alargar, dilatar y esperanzarnos ante situaciones inevitables, un día más de paz, una más noche durmiendo entrelazados, cerrar los ojos y esperar cambios en la inexorabilidad de la muerte. Como si por esperanzarnos ese “algo” dejará de ocurrir, no podemos comparar emociones con hechos científicos, más un paralelismo simple resulta, una gris deducción, pero resulta.


Pensamos que con nosotros serán distintos, confiamos en la calidad única y especial de cada ser humano, creemos y soñamos con lo imposible, nos aventuramos en desafíos con fecha de vencimiento, al fin del túnel inventamos luces, hacemos la vista gorda para evitar sufrir, aún sabiendo que algo malo pasará.


Tercos , porfiados, masoquistas , pero intentando ser felices.


Está claro, los parabienes y buenos deseos de los reyes magos no han pasado por mi mente, y lamentable sería si pasara algo catastrófico a fin de año, pero prefiero estar prevenida y saber de antemano para reaccionar de la forma correcta. Prefiero reventar los sueños irrealizables, cortar la espera sin esperanza, y dejar de derramar lágrimas sobre la leche derramada.


Prefiero un terremoto para empezar de cero.


Disculpas por el tono negrusco, la falta de espíritu navideño, y no medir las reales consecuencias de un terremoto, las muertes y todo lo que conlleva, pero insisto estamos mejor preparados que ayer.

lunes, diciembre 10, 2007

DETALLES

Cuando pensamos en los momentos culminantes de nuestra vida, generalmente los relacionamos con hechos concretos, fechas significativas, como algún cumpleaños, entrada o salida del colegio, título universitario, los primeros sueldos, nacimiento de hijos, aniversarios..., hay otras experiencias significativas tanto o más importantes que éstas por la impronta que podrían dejar en nosotros, en especial si nos damos cuenta y las dejamos pasar porque son sencillas y les falta espectacularidad.

Momentos únicos en la vida que ocurrieron sin que los esperáramos, momentos en que todo pareció claro, en que pudimos ser íntegros, totales, sentirnos vivos en una intensidad no conocida. Momentos en que toda la confusión desapareció y nos vimos con total claridad.


Instantes largos o fugaces en que hemos podido Ser, en paz, en coherencia, en total certidumbre y expresión. Certidumbre, significado esquivo por estos días en que la inestabilidad emocional, laboral, y racional naufragan en incógnitas.


Quizás ocurrió mientras caminaba por la calle y no esperaba nada, o cuando levantamos la vista del computador, o cuando conversábamos con un amigo, o bebía en soledad una mala botella de vino, entonces vino una comprensión de plenitud en que supe que no necesitaba nada más, nada más que ser en cada momento íntegro, nada más que estar completamente allí.


Todo se transformó, el mundo cobró encanto y se me reveló la cara oculta de las cosas. Pude ver el brillo y la dignidad de vivir, entender que el ahora es inigualablemente mejor que el mañana, y el pasado, sólo un buen o mal recuerdo.

En una cultura en que todo es productividad, en que todo tiene valor en un sentido instrumental, o sea en un beneficio medible, ojala económicamente, tendemos a no prestar atención a este tipo de experiencias, sin embargo ellas son el condimento de la vida, y reprimirlas u olvidarlas es ahogar la posibilidad de vivir una vida con significación y sentido.

No se trata sólo de solazarse con momentos agradables (lo cual ya es válido en sí) o encantadores, sino que de despertar a otra visión, una donde los excesos, sobre estímulos, la permanente ansiedad por tener más y más cosas. Las experiencias ya no constituyen los espejismos que conducen nuestro vivir, sino la simplicidad, la sensibilidad, la sutileza, la comprensión que aparecen naturalmente cuando acallamos el rollo mental que no nos permite valorar lo sencillo y escuchar los mensajes internos.


Entonces es cuando todo lo que parecía insignificante cobra relevancia: el gesto, la palabra, la respiración, la luz que cae sobre un objeto, el alimento, el escuchar y hablar, todo, hasta los más mínimos detalles se vuelven significativos; porque la claridad de una nueva consciencia los alumbra y ya no necesitamos nada extraordinario en nuestras vidas porque todo, hasta lo más cotidiano, se ha transfigurado.


Y lo mejor de todos es que nos libera de vivir pensando en el futuro, de proyectar constantemente hacia adelante el día en que al fin seremos felices o dejaremos de vivir en el sinsentido. Nos hace entender que todo está aquí y ahora, que no necesitamos nada, que la gran Vida siempre fue pródiga, que quizás fuimos nosotros los que por estar obsesionados con nuestros deseos, no supimos Ver.

Ayer lo llamé conformismo, hoy tranquilidad.



miércoles, diciembre 05, 2007

Hermanas

Pobre odiosa, pobre famélica vida que le tocó vivir. Entre los ruidos de las tazas en la hora del te, untó la mantequilla endurecida, mascó un pan integral y prendió un cigarrillo, siempre se puede alimentar y cagar al cuerpo de una vez, para qué esperar, para qué hacer lo correcto, sí la suerte está echada, y salvo ganar un camión goliat a los cuatro años, eventos afortunados no hubo.

El teléfono sonó. Sin apuros ni expectativas, entre bocanadas de humo contestó.

La curiosidad mató al gato, y así como iba, una longeva vida sin sobresaltos le esperaba. Noticias buenas o malas daban igual, seguro un número equivocado, alguien haciendo una encuesta o publicidad engañosa diciendo: Ud ha ganado un viaje al caribe, sólo debe darnos el número de su tarjeta de crédito, comprobar el cupo de su débito y listo, pero como no tenía tarjeta de ningún tipo, eso tampoco importaba.

Y los amigos dejaron de llamar hace tiempo, el mismo día en que cometió el error cerrarles la puerta en sus caras por enésima vez, y de paso decirles lo poca importancia de sus existencias.

- Alo, ¿con quién hablo?

- Soy tu hermana, necesito hablar contigo.

- Y para qué, no creo que debamos hablar, no nos hace bien.

Con el teléfono en una mano y el cigarrillo en la otra, miró de reojo el espejo, vio su expresión en su rostro, las cicatrices en sus brazos y colgó.

Para algunos hablar exorciza, despoja los pensamientos atorados del cemento pegado en sus zapatos. Otros prefieren callar, silenciar los latidos aguantando la respiración lo máximo posible hundiendo la cabeza en la tina, hasta cuando el agua enjabonada entra en la nariz, hasta cuando la mente queda en blanco y el brillo de las paredes entra en los ojos como estalactitas.

jueves, noviembre 22, 2007

Burned


Bajó en el Sol, dejando atrás la orbita elíptica que en su paso eclipsó en la eternidad.

Oscuridad total.

Bajó en el Sol, y calcinados esparcieron las cenizas en el recuerdo brillante de su luz.

Calor infernal.

Bajó en el Sol, estrellados entre decadentes alucinaciones.

Rojos ardientes.

Bajó en el Sol, no oyendo los susurros a años luz.

Bajó en el Sol, juntando las cenizas para revivirlos.


jueves, noviembre 15, 2007

Sin Autocensura

Hay en esa mirada inquisidora, la ruptura de la belleza de creer.

El beso de la censura no deja espacio para respirar e inhalar hondo, en las profundidades de los pensamientos no publicables. Demasiado público para comentarlo, infinitamente evidente para admitirlo.

Egoísmo escudriñado entre los temores y verdades incompletas para no dañar con la elocuencia de las palabras, las certezas indescifrables de quienes entregan más del mínimo esfuerzo, de todos los que por sufrir el doble creen en la olla dorada al fin del arcoiris.

Aléjense de los atajos, camina por un pedregoso sendero repleto de espinos y bayas podridas, ó corre por la carretera a 120 km por hora tomando coca Light. A final el resultado será el mismo.

Camina solo, sea en el lugar que sea, en la fría noche desértica o disfrutando la agradable temperatura mediterránea en compañía de la mejor dama. Tranquila y en Paz.

Solo.

Será que la infinita compañía ha tapado el despojo de un papel mural descolorido, de cojines entierrados y telarañas abominables en el mismo techo de maderas pintadas de seudo blanco.?

Hay en esa mirada inquisidora la inquietud de la inconformidad, hay en la mirada receptora la pudorosa vergüenza de quien no ha hecho nada, pero siente una culpa infinita.

ó

Hay en esa mirada inquisidora la inquietud de la inconformidad, hay en la mirada receptora la pudorosa vergüenza de quien no ha hecho nada, pero siente una felicidad inmensa.

Y el sentido cambia???


viernes, octubre 19, 2007

Mi vida en un microfilm

No creo en un todopoderoso girando la manilla y proyectado, uno a uno, los episodios vividos. Tampoco soy dueña de los días pasados, intervengo a lo sumo, pero control sobre la manecilla, nada. ¿Quién lo controla?

Podría (n) dejar de girarla. - suplico con la vista pérdida -. Paren un segundo para asimilar, asumir y vivir cada cuadro. No aceleren el rodar. Nauseabunda miro con un ojo entre abierto y con los pies bien pegados al piso, haciendo el amague del ebrio al encontrar su cama… pasaron, pasaste, pasó y no me di cuenta.

¿Cuántos litros de lágrimas he derramado. Desde el grito neonatal, hasta la gota deslizada en silencio hace dos noches?

¿Cuántos abrazos, besos, caricias y miradas extraviadas he expresado? Incluyendo aquella indecorosa que intento borrar, y a cada intento, la perennidad se transforma en su secuaz.

Podría (n) detenerse en segundo, para contemplar el cuadro fúnebre de mi abuela exhalando el último aliento en mi rostro. Aroma a muerte, aroma a vida, aroma a amor incondicional.

Ahora avance (n) raudo, eso no lo quiero volver a ver, los malos recuerdos son indelebles, y las risas, sólo ecos de la montaña construida de fracciones de segundo acumulados por años, heredados del humor de familiares que en cada salud brindaron por el futuro de desconocidos sobrinos, nietos, hijos y primos.

¿Cuántos pasos he caminado?

¿Cuántos pasos fallidos terminaron en el suelo? Rodillas peladas, sueños derruidos, pasos en falso, y ese que aún no atrevo a dar.

¿Cuántas veces he visto mi relejo en tus ojos? Eso sí lo se, pero cada día son menos.

Pare (n)!!!!!!!. Dejemos stand by. Permita (n) disfrutar la última foto familiar, en la foto parecemos más sonrientes, el blanco es brillante, los rojos intensos y el azul más profundo. Prefiero creer en la felicidad de ese cuadro.

El rollo continúa, la manija sigue girando. Y aún debo revisar 312 microfilms de revistas de cine, en qué iba????.

miércoles, octubre 17, 2007

Váyase al cuerno!!!



Cada loco peina a su muñeca en particular.

Toda idiota termina idiotizándose de sí mismo.

Los exigentes padecen úlceras,

El indeciso se come las uñas.

Y las superwoman toman ravotril.

Un desperdicio, el tiempo pasó y siguen intentado tener una actitud añeja enraizada en el “todo tiempo pasado fue mejor”. Lo asumo, he sido una feligresa de esa frase, que lejos de aburrirme, hastió!!!.

No debemos porque soportar sonrisas cínicas, mensajes entre líneas, caras de culo gratuitas, y tratar de imaginar, utilizando toda la creatividad socavada por años de ingerir sustancias dañinas para la corteza cerebral, el qué, cómo, y cuándo pasó lo que supuestamente los tiene extraños, alejados e inteligibles.

De vez en cuando es bueno alejarse, estar sola, no mirar a terceros y enfocar las energías en uno. Sí, disfrutar del egoísmo y egocentrismo, más aún cuando el despojado nihilismo se transforma en un concepto clave para entendernos. Durante años he intentado hacer lo correcto, no me aventuro en riesgos innecesarios, controlo las variables de riesgos, la suerte nunca fue aliada y cumplo lo prometido, aunque muerda los dientes para hacerlo.

Pero, ahora no. Sigan con sus vidas y hagan lo que les plazca con ellas. Hoy me interesan menos que ayer, e indudablemente, muchísimo menos que mañana. Tal vez, en el peor de los casos comenta un terrible error, y en realidad, eso no preocupa, porque siempre he sido la primera en reconocer los errores. No temo pedir disculpas, y reconozco que el porcentaje de aciertos disminuye con el tiempo.

La experiencia emocional se ha estancado, demasiado estable, al interior de la inestabilidad de los otros factores que componen mi vida. Así es que damas y caballeros.

Guarden sus muñecas despelucadas.

Compren esmalte para no comerse las uñas.

Deje el mal humor para cuando valga la pena.

Y… chao pescado y huevo para la sopa.

Hoy no quiero entenderlos.

domingo, septiembre 30, 2007

La encontré??? y su solor es azafrán

Pocas noticias rondan en mi cabeza o simplemente reparo en ellas, ni los casi 50 femicidios sucedidos en Chile en lo que va del año, menos la política que hace bastante no estimula sinapsis en la mente aburrida de oírlos, ya no leo las carteleras de cine arte y tampoco ojeo la sección moda, hasta las noticias freak de LUN han dejado de entretener. Miento, lamenté la muerte de Marcel Marceau, y traté de recordar la actuación vista en 1997 en el teatro municipal de Viña del Mar, pero no lo logré, sólo recordé al chico que me invitó y el horrendo aroma de la francesa que estaba en frente.

Seguro todo estará relacionado con sentirme invisible. La mujer invisible como lo comenté entre cervezas a un pseudo amigo que en iguales condiciones balbuceaba de su vida sabiendo que a ninguno le interesaba con sinceridad la vida del otro, pero la necesidad de sentirse escuchado nos llevó a beber litros de cervezas, sin desayuno y menos almuerzo, al más puro estilo universitario que parece haber sido vivido hace más tiempo de lo transcurrido. Y nada tiene que ver con la heroína de Marvel Comics, y menos con la nueva actriz que la personifica, Jessica Alba dista mucho de ser invisible.

Creo perdí el norte del relato, es cierto. Lo tomo como síntoma de la brújula perdida estos meses, la aguja imantada la usé para zurcir corazones rotos, calcetines huachos y bocas silenciadas. Intento buscar el norte, pero prefiero el sur. La extravié justo cuando la cartera estaba llena, y en el trasvasije de ropajes quedó tirada entre proyectos, sentires y cuestionamientos inconclusos.

Ahora, cuando todo parece importar excesivamente más de lo merecido, necesito cablear mis pies a tierra, reventar la burbuja inflada por años, asumir la falta de iniciativa y tomar la 308 sin mirar atrás. Debe ser por lo mismo, porque quiero enfocar la vida en lo que me interesa sin miramientos a terceros, sin ataduras ni elásticos, dejar los puntos suspensivos para la ficción y poner un gran punto final al éxodo de caminar entre sus mundos y el mío.


....Volvamos al primer párrafo.

Las noticias internacionales no han dejado de importarme, son las única vistas con genuina atención, y la Revolución Azafrán ha sido el punto de inflexión para despabilar, o al menos para re-encantarme con las relaciones internacionales, las causas nobles y pérdidas, y el quiebre de los simbolismos religiosos de oriente y occidente.

Toda una búsqueda como la emprendida por Siddharta en el siglo V a.c, y lejos de entender a cabalidad el budismo, ni cualquier otra religión, no puedo más que aborrecer a los miembros del consejo de seguridad de la ONU quienes creen al aplicar sanciones comerciales podrán doblar el brazo de una feroz dictadura. Y el gigante asiático en silencio,pequeño tejado de vidrio en el tibet le observa , tal vez más cerca de caer de lo que piensa entre los miles de made en china exportados.

Cuatrocientas mil almas vestidas de azafrán es el ejército que doblegará la coerción que por más de cuatro décadas amedrentó la libertad. Azafrán es mi color.

jueves, septiembre 06, 2007

Inocente Palomita ante la incompetencia


A todos lo incompetentes, ineptos, negligentes, inútiles, nulos, incapaces e ineficientes los repudio, desde la fibra más rebuscada de la perversa mente que alberga los peores deseos para aquella ignominiosa masa de humanos sin criterio y que, por lo general, son trabajadores del sistema público, cuya superestructura es madriguera de perezosos y regordotes funcionarios alimentados por la burocracia.

No detendré el despotrico en excepciones, para estos efectos TODOS son la misma mierda con distintas moscas circundando. Moscas verdes con ocho mil ojos observando la ineptitud mientras esperamos al teléfono con una horrible música ad hoc a la época llámese - La Consentida, Los Lagos del Sur o El Guatón Loyola- , o peor aún, nos convertimos en super héroes y, de un momento a otro, somos completamente invisibles ante la interesante conversación de secretarias que ni por casualidad se fijan en la campanilla que no para de sonar.

No quiero comparación entre el sistema público y privado, sólo abogo a la libertad de expresión para cometer un desatino con una mayúscula generalización para aliviar la urticaria provocada por los innombrables del primer párrafo, porque una cosa es sacar la vuelta, y otra ser una minúsculo individuo poco diligente, poco amable, poco apto y empático. Y en esta palabrita me incluyo, porque para uds. tengo cero consideración, y no tan sólo eso, no logro imaginar siquiera caminar en sus zapatos.

Para ser agradecida declaro abiertamente mi admiración al SII (Servicio de Impuestos Interno), sistema que durante años fue la peor pesadilla de los chilenos en diciembre y abril, pero ahora, con pequeñísimos defectos, es un de los servicios mejor evaluados, vaya a ellos entonces un sonriente o smile en su manita. La Modernización del Estado es una gran falacia en apariencia luce creíble, pero basta hurgar a un centímetro de profundidad para encontrar los mismos anquilosados sistemas.

Pensé estar curada de espanto ante trámites de todo tipo, experta en colas, diplomada en cartas de motivación y compromiso, erudito en declaraciones juradas, rauda en llenar formularios, certificaciones y fichas de reclamos, premio mejor actriz de reparto con secretarias agrias, aguda en detectar fallas u omisiones, pero no fue, sigo siendo una inocente palomita en estas lides.

jueves, agosto 23, 2007

PODER, DEBER Y QUERER, y un poco de OCIO

Pequeñas omisiones, silencios incómodos y palabras entrecortadas. Incertidumbre, cúmulos de preguntas y pocas respuestas consistentes.
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Deber, Poder y Querer; jamás tres palabritas causaron tanto efecto en todas las acciones emprendidas, verbos modales les llaman, remordedores de conciencia, pretenciosos y flagelantes les llamo desde ahora.

Ni siquiera “puedo” escribir lo que en realidad “quiero” porque no “debo” cometer torpezas, omisiones o malos entendidos. Es cierto, cada unas cuántas semanas o meses la cantinela se repite como vinilo rayado, casete enredado o MP3 desconfigurado, da igual, la misma estúpida canción se repite, una y otra vez.

Malditas palabras!!!.La inexactitud de lo pensado es un esbozo ininteligible hasta para la interlocutora o escribana presente.

¿Es posible que el “deber” sea más reconfortante que el “querer”?

Por ningún motivo – respondo enérgica - .

Como sí en algún momento de la historia la conformidad fuera la mejor aliada para acallar lo que no “debo”, aunque “quiera” expresar. Pequeña embustera vestida de homeostasis, la peor consejera cuando las dudas arremeten, el estómago aprieta y la conciencia pesa.

Al mezclar poder, deber y querer se convierten en un traba lengua seudo filosófico insufrible, capaz de confundir hasta el menos reflexivo, ese individuo que en su rutina es feliz, sin pensar en lo que vendrá, como si en el futuro no fuera la misma persona que habitará su vida.

  • Puedo querer aunque no deba (confusión en su estado menor)
  • Debo querer aunque no pueda (empecinamiento puro)
  • Puedo porque quiero (confirmación de la voluntad)
  • No debo querer lo que quiero (mirar por el rabillo del ojo lo ajeno en cualquier categoría)
  • Quiero, debo y puedo (mezcla ocasional muy parecido a la autorrealización = éxito)
  • Debo hacer lo que quiero ( utilizado menos de lo querible)


Asumo el caldo de cabeza constante, mezcla de por qué &%$#&#!!! y la irremediable situación de decidirse sin mirar atrás. Y cómo moraleja de una fábula de Esopo menciono dos céleres citas:

“Es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno solo de esos principios”.
Tolstoy, León

“La ociosidad es la madre de la filosofía”. Hobbes, Thomas

MUCHO RATO, ME ABURRO!!!